sábado, 4 de abril de 2015

El misterio de Puma Punku

Cuando en 1549 el español Cieza de León llegó al alto valle andino de Tiahuanaco, no lejos del lago Titicaca, descubrió unas ruinas extraordinarias. Ubicada a 20 kilómetros del extremo sur de la parte boliviana del lago Titicaca y a unos 3.840 metros de altitud, Tiahuanaco se extiende sobre unas 420 hectáreas, con vestigios megalíticos que cubren cerca de 16 hectáreas. El paisaje desolado está flanqueado al este y al oeste por dos cadenas montañosas que alcanzan más de 4.700 y 6.000 metros respectivamente. Es difícil imaginar un lugar más impropio para el desarrollo de una civilización avanzada…

El monumento más conocido de Tiahuanaco es la “puerta del sol”, un enorme bloque de piedra erigido y decorado con un fresco.
Además encontramos restos de templos (uno de ellos piramidal y otro en parte subterráneo), los vestigios de un palacio, numerosas construcciones e ídolos tallados en imponentes monolitos. Cuando fueron descubiertas por los españoles, las ruinas eran mucho más imponentes, pero los movimientos telúricos, frecuentes en la región, y el desmantelamiento de que fueron objeto los muros de la ciudad para utilizar las piedras en otras construcciones, contribuyeron a su destrucción, hasta que fuera declarado sitio arqueológico. Sólo los bloques de piedra más grandes permanecen actualmente en su lugar. Fue necesario realizar observaciones aéreas para establecer el trazado de toda la ciudad.

La información boca a boca dice que la ciudad fue edificada por gigantes, en una sola noche, antes del Diluvio, y que fue destruida por un enorme terremoto o por los rayos del Sol.

Sobre su origen y datación, otros autores como Daniken, o como Denis Suarat en 1962 en su obra sobre la Atlántida, postulan que nuestro planeta tendría 250.000 años de historia de civilizaciones, en vez de los 6.000 que conocemos. Hace 250.000 años habría habido una civilización muy desarrollada en esa zona.
 
 
El mar subía hasta esa altura en aquella época y Tihuanaco estaría al nivel del mar. Las construcciones que podemos ver en las ruinas actuales serían por lo tanto un puerto. La causa de que el nivel del mar estuviese tan alto es que la Luna se encontraba tan solo a 5 ó 6 radios terrestres, lo que provocaba unas fuertes mareas que no descendían en todo el día, ya que la Luna daba vueltas a la Tierra a gran velocidad.

Puma Punku, que se traduce en la Puerta del Puma, es parte de las ruinas de Tihuanaco, que es conocida por sus enormes piedras y por la extraordinaria precisión de su corte y colocación. Es uno de esos lugares de los que se dice que las piedras están tan estrechamente concebidas que un cuchillo no se puede insertar entre ellas. Este es otro de los argumentos esgrimidos para afirmar que estas construcciones fueron construidos por una civilización superavanzada, atlante o extraterrestre, siendo considerada la Baalbek del nuevo mundo.

lEl más reciente Tihuanaco data del 400 a.C. hasta el 500 d.C. cuando estuvo verdaderamente desarrollada.
Lo extraordinario de Puma Punku con respecto al resto de ruinas de Tihuanaku es por ejemplo un conjunto de bloques pétreos con forma de H que encajan con gran precisión.
 
 
 


 

Petroglifo del norte de Chile

Petroglifo en (Los Mellizos) Alto Río Illapel, Norte Chico – Chile - Bellereau, D & H F
Niemeyer 1996 - 21a  
 
 


sábado, 28 de marzo de 2015

El SOL: Dios de la Agricultura

Drunvalo Melchizedek es uno de los pocos hombres que comprende la relevancia mística que el Continente Sudamericano posee dentro la historia terrestre y la implicación magnifica que trae para el futuro; su pasado se remonta a la antigua Lemuria, continente hundido hace milenios y cuyos habitantes luego escogerían habitar en el Lago Sagrado: el Lago Titicaca, de ahí vienen las leyendas de Viracocha y los dioses solares. Estos seres luego dejarían sus templos y sabiduría por toda América y posteriormente crearían la Atlántida.
Los Andes aún se erigen como la morada de estos seres arcaicos y como hontanar donde descansa un conocimiento impresionantemente antiguo y definitivo.

Drunvalo nos dice que el punto energético más importante de América y del Mundo se halla al norte de Chile: esta fuente transmutaría en el nuevo polo espiritual antaño ocupado por el Tibet.
Sólo ahora comenzamos a comprender la relevancia de estas tierras, sólo ahora es cuando los grandes maestros y guías espirituales de las Américas (Hopis, Quiches, Mayas, Aymaras) comienzan a revelar sus más secretos misterios y mensajes, uno de ellos es el fascinante calendario maya; otro, la leyenda del cóndor y el águila.

Drunvalo Melchizedek nos trae un conocimiento nacido principalmente de su experiencia y los eventos singulares en que se halla envuelta su vida. Es también uno de los pocos hombres a quien le está permitido hablar tan abiertamente y con tanta profundidad de los mitos y profecías arcaicas, profecías que cada día cobran mayor relevancia y que lentamente nos muestran el verdadero rostro de la humanidad y el Cosmos en que habitamos.

domingo, 25 de enero de 2015

Quién fue Andreas FABER-KAISER?



Andreas Faber-Kaiser nació en Barcelona, el 5 de abril de 1944 - y murió el 14 de marzo de 1994), escritor, periodista, director de la revista Mundo Desconocido un extraordinario referente en las publicaciones dedicadas al misterio, y director y presentador de programas de radio dedicados a temas no aceptados oficialmente.
Sus viajes de investigación le llevaron a buena parte de Europa, Asia, América y Oceanía, siempre dispuesto a llegar hasta las fuentes de la información y comprobarlas por si mismo; narró esos viajes en libros que sentaron cátedra.


Sus libros:

  1. ¿Sacerdotes o cosmonautas? (1971)
  2. Cosmos-Cronología general de la Astronáutica (1972)
  3. Los Grandes Enigmas del Cielo y de la Tierra (1973)
  4. Jesús Vivió y Murió en Cachemira (1976)
  5. OVNIs: el archivo de la CIA - Documentación y memorandos (1980)
  6. OVNIs: el archivo de la CIA - Informes de avistamientos (1980)
  7. OVNIs: archivos americanos - Documentos militares y de inteligencia (pendiente publicación)
  8. La caverna de los tesoros (1984) [traducción]
  9. Las nubes del engaño [Crónica extrahumana antigua] (1984)
  10. Fuera de control [Crónica extrahumana moderna] (1984)
  11. Sobre el secreto [La isla mágica de Pohnpei y el secreto de Nan Matol] (1985)
  12. Pacto de silencio (1988)
  13. El muñeco humano (1989)
  14. El libro de Enoch [prólogo]


"Los túneles de América", por Andreas Faber- Kaiser

Las gentes de Nan Madoll, Lemuria, hoy estarían en una ciudad intraterrena bajo el MONTE SHASTA

Los indios Hopi afirman provenir de Lemuria.

Los indios hopi afirman que sus antepasados proceden de unas tierras hundidas en un pasado remoto en lo que hoy es el océano Pacífico. Y dicen que, quienes les ayudaron en su éxodo hacia el continente Americano, fueron unos seres de apariencia humana que dominaban la técnica del vuelo y la de la construcción de túneles e instalaciones subterráneas.

Los hopi están asentados hoy en día en el estado de Arizona.


Y en el extremo norte del Estado de California se encuentra el volcán nevado Shasta.


Las leyendas indias del lugar explican que en su interior se halla una inmensa ciudad que sirve de refugio a una raza de hombres dotados de poderes superiores, supervivientes de Lemuria, cultura desaparecida en lo que hoy es el océano Pacífico.

El único supuesto testigo que accedió a la ciudad, el médico Dr. Doreal, afirmó en 1931 que la forma de construcción de sus edificios le recordó las construcciones mayas o aztecas.

El nombre Shasta no procede del inglés, ni de ninguno de los idiomas ni dialectos indios. En cambio, es un vocablo sánscrito, que significa «sabio», «venerable» y «juez». Sin tener noción del sánscrito, las tradiciones indias hablan de sus inquilinos como de seres venerables que moran en el interior de la montaña blanca por ser ésta una puerta de acceso a un mundo interior de antigüedad milenaria.

Notificaciones más recientes de los habitantes de la cercana colonia de leñadores de Weed refieren apariciones esporádicas de seres vestidos con túnicas blancas que entran y salen de la montaña, para volver a desaparecer al tiempo que se aprecia un fogonazo azulado.
Narraciones recogidas de los indios sioux y apaches confirman la convicción de los hopi y de los indígenas de la región del monte Shasta, de que en el subsuelo del continente americano mora una raza de seres superviviente de una tierra hundida en el océano. Pero también mucho más al norte, en Alaska y en zonas más norteñas aún, esquimales e indios hablan una y otra vez de la raza de hombres  que habita en el subsuelo de sus territorios.


En la península del Yucatán, hallaremos en su extremo norte, oculta en la espesura de la selva, una ciudad descubierta en 1941 que se extiende sobre un área de 48 km2, y que guarda en el silencio del olvido más de 400 edificios que en alguna época remota conocieron esplendor.

La ciudad se llamaba Dzibilchaltún. Se trata de una construcción que difiere totalmente de los estilos tradicionales mayas, ofreciendo características arquitectónicas jamás vistas en ninguna de las ciudades mayas conocidas. En el interior del templo —adornado todo él con representaciones de animales marinos— existe un santuario secreto, tapiado con una pared, en el que se encontraba un altar con siete ídolos que representaban a seres deformes, híbridos entre peces y hombres. Seres similares por lo tanto a aquellos que en tiempos remotos revelaron inconcebibles conocimientos astronómicos a los dogones, en el Africa central, y a aquellos otros que nos refieren las tradiciones asirias cuando hablan de su divinidad Oannes.


En 1961 investigadores submarinistas encontraron con varios restos de columnas labradas y con restos de otras construcciones, con lo cual parecía confirmarse que la leyenda del palacio sumergido en el cenote Xlacah.
Este enclave del Yucatán presenta certeras similitudes con las ruinas de Nan Madol, la ciudad muerta del océano Pacífico del que afirman proceder los indios americanos. También allí se conserva una enigmática ciudad abandonada y devorada por la jungla, a cuyos pies, en las profundidades del mar, los submarinistas descubrieron igualmente columnas y construcciones engullidas por el agua.

El Rey del Mundo
En la otra costa de México, ligeramente más al Sur. En Jalisco, y a unos 120 km tierra adentro del cabo Corrientes, cuentan los indígenas que se oculta un templo subterráneo en el que antaño fue venerado el 'emperador del universo'. Y que, cuando finalice el actual ciclo evolutivo, volverá a gobernar la Tierra con esplendor el antiguo pueblo desplazado. Tal afirmación guarda relación con el legado que encierran los pasadizos de Tayu Wari, en la selva del Ecuador.


Las láminas de oro de los Lacandones
En el estado mexicano de Chiapas moran los lacandones; dicen sus antepasados que en la extensa red de subterráneos que surcan su territorio se hallan en algún lugar secreto unas láminas de oro, sobre las que alguien dejó escrita la historia de los pueblos antiguos del mundo. Y se ha establecido la posible conexión de éstas con las cuevas de Los Tayos, en Ecuador.


50 Km de Túnel

En el año 1689 el misionero Francisco Antonio Fuentes y Guzmán no tuvo inconveniente en dejar descrita la «maravillosa estructura de los túneles del pueblo de Puchuta», que recorre el interior de la tierra hasta el pueblo de Tecpan, en Guatemala, situado a unos 50 km del inicio de la estructura subterránea.

A México en 1 hora

En Guatemala, desde la localidad de Santa Cruz del Quiché se puede llegar a traspasar la frontera con México en 1 hora, a través de un túnel dotado de luz, cuyo secreto fue legado en tiempos antiguos por los Dioses que habitan bajo tierra.

 

El Templo de la Luna

Hay un túnel excavado en el subsuelo de una finca situada en los montes de Costa Rica. Nos internamos en una gran cavidad que daba paso a un túnel artificial que descendía casi en vertical hacia las profundidades de aquel terreno. Al final del mismo se halla el «Templo de la Luna», un edificio sagrado, uno de los varios edificios expresamente construidos bajo tierra hace milenios por una raza desconocida, que de acuerdo con sus registros había construido una ciudad subterránea de más de 500 edificios.
 
La Biblioteca Secreta

Y ya bastante más al Sur, en el Oriente amazónico ecuatoriano, se encuentra el sistema de túneles conocidos por Los Tayos (Tayu Wari en el idioma de los jívaros que los custodian), en los que el etnólogo, buscador, aventurero y minero húngaro Janos Moricz había hallado años atrás, y después de buscarla por todo el subcontinente sudamericano, una auténtica biblioteca de planchas de metal. En ellas, estaba grabada con signos y escritura ideográfica la relación cronológica de la historia de la Humanidad, el origen del hombre sobre la Tierra y los conocimientos científicos de una civilización extinguida.

LAS CIUDADES SUBTERRÁNEAS DE LOS DIOSES

Por los testimonios recogidos, a partir de allí partían dos sendas subterráneas principales: una se dirigía al Este hacia la cuenca amazónica en territorio brasileño, y la otra se dirigía hacia el Sur, para discurrir por el subsuelo peruano hasta el Cuzco, el lago Titicaca en la frontera con Bolivia, y finalmente alcanzar la zona lindante a Arica, en el extremo norte de Chile.
De acuerdo por otra parte con las informaciones minuciosamente recogidas en Brasil por el periodista alemán Karl Brugger, con cuyo asesinato en la década de los 80 desaparecieron los documentos de su investigación, se hallarían en la cuenca alta del Amazonas diversas ciudades ocultas en la espesura, construídas por seres procedentes del espacio exterior en épocas remotas, y que conectarían con un sistema de trece ciudades ocultas en el interior de la cordillera de los Andes.

LOS REFUGIOS DE LOS INCAS

Enlazando con estos conocimientos, sabemos desde la época de la conquista que los nativos ocultaron sus enormes riquezas bajo el subsuelo, para evitar el saqueo de las tropas españolas. Todo parece indicar que utilizaron para ello los sistemas de subterráneos ya existentes desde muchísimo antes, construídos por una raza muy anterior a la inca, y a los que algunos de ellos tenían acceso gracias al legado de sus antepasados. Posiblemente, el desierto de Atacama en Chile sea el final del trayecto, en el extremo Sur.
Estamos hablando pues, al final del trayecto, de la zona que las tradiciones de los indios hopi citados al inicio de esta artículo —allá arriba en la Arizona norteamericana—, señalan como punto de arribada de sus antepasados cuando —ayudados por unos seres que dominaban tanto el secreto del vuelo como el de la construcción de túneles y de instalaciones subterráneas—, se vieron obligados a abandonar precipitadamente las tierras que ocupaban en lo que hoy es el océano Pacífico.
Pero la localización de las señales concretas —que existen—, el desciframiento adecuado de sus claves correctoras —que las hay—, así como la decisión de dar el paso comprometido al interior, es —como siempre sucede en todo buscador sincero— una labor tan comprometida como intransferible.
Andreas FABER-KAISER, 1992.

¿Quién fue Josef F. Blumrich?

Josef F. Blumrich nació en el entonces Imperio Austro-húngaro, el 15 de marzo de 1913 - y murió en Colorado, el 10 de febrero de 2002): fue un ingeniero de la NASA.
Se mudó a los Estados Unidos en 1959 para unirse a la NASA y al programa espacial. Trabajó en el Centro Marshall de vuelos espaciales donde se construyó el cohete Saturn V, transbordador espacial del Skylab. Dirigió dicho centro de construcción de la NASA y se alojó allí hasta retirarse en 1974.
Se convirtió en una figura muy conocida, tras publicar en 1974 el libro "Cuando se abrieron los cielos". En él sostiene una teoría que nace de sus conversaciones con el ufólogo y escritor Erich Von Däniken en la cual señala que, en el Antiguo Testamento, el profeta Ezequiel se encontró con una nave espacial y a los miembros de su tripulación.
Profeta Ezequiel: